Fotos: Lulú Urdapilleta
¿Cuál habrá sido el porcentaje de personas que fueron al concierto de Blonde Redhead para escuchar la canción que aparece en Rick & Morty? Pues, espero que no hayan salido muy decepcionados, porque se las pusieron como el intro del concierto mientras salía la banda en una versión con trompetas estilo mariachi (?). Por otro lado, si solo venían a escuchar esa, al menos se pudieron ir muy temprano a sus casas.
Para el resto de nosotros, la banda estadounidense nos ofreció un concierto bastante lindo y conectando con sus orígenes de noise, a veces ruidoso. También, después de dos visitas a festivales bastante accidentadas por problemas técnicos (Corona Capital CDMX y Corona Capital de Guadalajara), tuvimos una tocada de ellos solitos sin incidentes, con un gran sonido.



Aunque enfocándose en su más reciente disco, Sit Down for Dinner, la banda nos ofreció una breve muestra de su extensa discografía, incluyendo temas de 23, Misery is a Butterfly, Fake can Be Just as Good e In an Expression of the Inexpressible.
También incluyeron «Blood Spilled», el sencillo lanzado hace apenas un mes que fue dedicado a la gente de Palestina. Para el cierre en el encore la banda sacó una joya muy de antaño, «Distilled», para terminar con una versión increíblemente bella con un outro extendido de «Kiss her Kiss her».
Desde su primera visita en 2008, la banda siempre ha tenido una conexión especial con México, remarcando nuevamente Kazu al mencionar que seremos los líderes espirituales de norteamérica por como van las cosas. Los fanáticos de la banda también siempre han sentido esa conexión y por fin 9 años después de su último concierto solos en la ciudad, tuvimos la oportunidad de presenciarlo una vez más. Esperemos que no pase tanto tiempo para que se repita.












