Nuestras últimas horas por la capital mundial de la música en vivo nos tenían guardadas algunas sorpresas.
El Convention Center reunió una gran cantidad de personas en el Ballroon G ya que Vampire Weekend iba a presentarse por primera vez en SXSW.
Más de mil personas abarrotaron el lugar ubicado en el nivel 4 del edificio, que en cuanto comenzó a tocar la banda neoyorquina, el suelo comenzó a moverse de una forma bastante pronunciada, no pude evitar pensar en aquella primera presentación de Interpol en el WTC, que terminó por mover la segunda fecha a un lugar “más seguro” porque había riesgo de colapsar.
El caso es que acá no pasó a mayores y pudimos disfrutar de grandes rolas como “Cousins, “A-Punk”, así como un nuevo tema “Unbelievers”, que viene incluido en New Vampires Of The City, que saldrá a la venta el 6 de mayo, fue algo de lo que escuchamos. Poco tiempo pero se agradece a la banda.
La banda sueca Shout Out Louds, también estuvo por acá para poner su música en varios showcases, pudimos verlos en Easy Tiger, un pequeño lugar al que llegaron cerca de 100 personas a disfrutar de buenas canciones, derrochando pura calidad.
Regresamos a Rainey Street, donde nuestros amigos de FILTER Magazine lograron un gran éxito al tener tres bares diferentes con una gran selección de bandas. FIDLAR fue uno de esos proyectos fuertes que tuvieron y se vio demostrado en el Clive Bar que resultó insuficiente para la gran cantidad de personas que quería ingresar. Lo que vimos y escuchamos fue simplemente a uno de nuestros highlights de la conferencia.
Con todo y nuestros mayores esfuerzos, resultó imposible poder ver a Depeche Mode que tuvieron su único showcase en Brazos Hall; el lugar de igual forma sólo hospedó a unas 400 personas que a las siete de la noche ya estaban dentro. Depeche tocó a las 10 y lo que escuchamos fue magnífico.
Algo desilusionados pero no por eso derrotados nos fuimos a The Belmont, para ver a Eagles Of Death Metal. El show que Jesse Hughes y compañía nos ofreció fue simple y sencillamente punto y aparte: EODM es una banda poderosa, divertida, con una calidad innegable que por una hora nos dio cátedra de buen rock sin inhibiciones.
Así terminamos nuestro recorrido por Austin, que cada oportunidad pare venir la aprovecharemos porque siempre nos recibe con grandes sorpresas y sobre todo buena música.
Seguiremos informando.
Reportó Milton Barboza Arriaga, fotos de Rodrigo Jardón, enviados especiales.
















