Por Julio Arellano
Fotos Chino Lemus, cortesía OCESA
“¡No sabía que tocaban Slayer y Iron Maiden! ¡Invítenme!” Ese fue mi tuit con el que empecé el día y gracias a que el “señor de las tinieblas”, Satanás, escuchó mis ruegos y me consiguió una acreditación de prensa… Sí, ¡el mismísimo Satanás!
Llegar al Foro Sol desde Polanco fue tarea fácil, mucho más de lo que me esperaba, así que pude llegar a tiempo para ver a una de las bandas de heavy metal más hypeadas en años recientes: Ghost.
Debo reconocer que tienen varios elementos que los hacen cumplir con los requisitos para ser una banda seria en esto del metal: encapuchados en las guitarras y baterías, otro encapuchado en el bajo; él, a mi parecer, le da toda esa onda doom y de metal viejo a una de las bandas más nóveles y exitosas de Europa. Un frontman disfrazado de calavera, muerto viviente o como le quieran llamar, haciendo alusión al príncipe de las tinieblas en todo momento; riffs a la Black Sabbath y Mercyful Fate, además de un merch muy chingón, no sé si todo esto en conjunto es lo que les hace ser tan populares entre la muchachada. A mi gusto cumplieron, un set corto pero ponchado, aunque en mi opinión son los hijos de King Diamond y un montón de bandas más.
La verdad es que Ghost no es lo que me traía aquí; venía buscando a una de mis bandas favoritas de toda la vida, los chicos malos de Los Ángeles: ¡Slayer!
Finalmente llegaba mi oportunidad de verlos y escucharlos en vivo muchos años después de la última vez; no los he visto tantas veces como quisiera, de hecho hace más de 15 años que no iba a un concierto de ellos y siendo la primera vez que me tocaba verlos sin Jeff Hanneman era algo que no podía dejar pasar. Abrieron con algunas canciones más recientes, de esas que sólo los fans de hueso colorado conocen, la única que pude reconocer en ese arranque era “God Hates Us All”, pero realmente yo iba por los clásicos.
Así que cuando comenzaron a tocar los acordes de “War Ensemble” mi metalero adolescente interior brincaba y hedbangeaba de alegría, claro… ¡eso es! Por esa batería hecha la madre, por esos gritos de terror de Tom Araya y por esos demenciales y rapidísimos riffs de Kerry King fue que siempre amé a Slayer; ya no me acordaba pero eso es, nostalgia pura de una época que definió el presente y futuro de la escena del heavy metal de verdad. Tal vez por eso es que a muchos nos conmovió ver esas imágenes de Hanneman en la pantalla, de aquellos tiempos cuando su obra dio nacimiento a las expresiones más veloces y brutales de la música pesada, el death metal.
Con Gary Holt en la guitarra cubriendo a Hanneman, siguieron canciones como “Hallowed Point”, “Dead Skin Mask”, “South of Heaven”, “Raining Blood” y para cerrar dejaron lo mejor, su pieza maestra: “Angel of Death”, dedicada al rubio y polémico guitarrista, aquel que ahora hace lo que dice su cancion: “rancid angel of death, fly free!”.
A pesar de los años y del famoso “bandas van, bandas vienen”, Slayer está consolidado como el campeón indiscutible del trash metal y todos sus hijos, Slayer still reigning.
El plato fuerte de la noche (para muchos) llegaba con Iron Maiden quienes abrieron su show con “Moonchild”, dejando saber a todos sus fans y los presentes que su toquín, ¡iba en serio!
No sé qué se meten Bruce Dickinson y Steve Harris, o no sé cuantos kilómetros corren diario para mantenerse en la forma en la que están, pero es increíble el derroche de energía que dejan en el escenario; Dickinson continúa siendo ese gran maestro de ceremonias que lo ha llevado por todos los rincones del mundo dirigiendo a miles de personas a su antojo todas las noches de su tour. Gran elocuencia y asombrosas capacidades histriónicas logran envolverte en cada tema cantado por este señor, hoy por hoy el mejor frontman del heavy metal.
Eddie no podía faltar, apareciendo como soldado confederado a la hora de “Run To The Hills”, unos ojos en llamas nos hicieron voltear a todos al escenario para apreciar a un gran macho cabrío cuando tocaron “The Number Of The Beast”; la lluvia seguía cayendo pero eso no le impedía a los fans gritar a todo pulmón temas clásicos de Maiden como “Wasted Years”, “Affraid To Shoot Strangers” y “Can I Play with Madness”.
Más de 50 mil personas presenciamos de nueva cuenta por qué Iron Maiden es y será su majestad del heavy metal británico y mundial.
Gran noche en el DF a pesar de la mojada, ¡gracias Satanás por acordarte de nosotros los rucos y darnos un respiro de toda la movida hipster! #666















