En años recientes fue en aumento la oferta de proyectos con una tendencia musical apegada al synth-pop de los 80 y la estética sombría que terminó dándole vida al coldwave, pues actos como Linea Aspera, Sixth June, Sally Dige y los mismos Boy Harsher, encontraron un lugar muy especial dentro de estos terrenos para mantener vivo el hedonismo que habita en la oscuridad.
Lo interesante de todo esto, es que la explosión del género se dio en el limbo que existió entre los géneros post-Internet como el witch house, pues en ese momento nacieron un sin fin de actos que se movían tanto en esa etiqueta como en el post-punk, el coldwave y los sonidos que con el paso del tiempo fueron evolucionando para ir dejando atrás el fantasma del witch house (que también era conocido como rapgaze).
Rusia es una de las regiones donde aparecieron más propuestas dentro de este terreno y aunque no suelen tener el mismo impacto que los proyectos originarios de Estados Unidos, Reino Unido y Alemania, poco a poco han construido un imperio donde su gélida personalidad está yendo más allá de su tierra natal, como el caso de Låska.
Si bien en alguna ocasión les dejamos una selección de proyectos rusos a seguir de cerca, el caso de Låska es muy especial, pues la dupla apenas está dando sus primeros pasos y este 2020 es cuando pondrán a la venta sus primeras grabaciones a través de DKA Records, sello que en años recientes ha trabajado con Boy Harsher, Circa Tapes, High-Functioning Flesh y VALIS.
Oksana y Dima Ivashinin son las mentes detrás de este proyecto que actualmente radica en Berlin, quienes citan dentro de sus influencias a bandas de culto que van desde Depeche Mode y Cabaret Voltaire hasta Linear Movement y Grauzone.
Es un acto que sabe cómo mantener un equilibrio entre sus fuentes de inspiración y la personalidad que le quieren dar a su sonido, lo que podemos contemplar sin complicaciones en el palpable romanticismo de su álbum debut titulado Strangers.
Escuchen y vayan dándoles un cachito de su corazón.





