Fotos: Óscar Villanueva
Por: Felipe Corrales
Pocas son las bandas que han logrado mantener una identidad tan sólida y emocional como The Chameleons. Su presentación en el Multiforo Alicia fue una prueba de que el legado del post-punk británico de los años 80 continúa ganando y sacando a flote todos los adeptos de una época dorada.
Todo el show nos dio la certeza de la originalidad y estilo detrás de cada canción pues aún se conserva esa mezcla de melancolía, intensidad y atmósferas envolventes que convirtió discos como Script of the Bridge en piezas fundamentales del género. The Chameleons sonó vigente, feroz y completamente conectado con el presente.
El setlist funcionó como un recorrido inteligente por distintas etapas de su carrera. Temas como “The Fan and the Bellows”, “A Person Isn’t Safe Anywhere These Days” y “Perfume Garden” recordaron por qué la banda fue tan influyente dentro del post-punk.





Las guitarras cargadas de eco, los bajos profundos y la voz de Mark Burgess mantuvieron intacta esa sensación cinematográfica y nostálgica que siempre los caracterizó. Pero también hubo espacio para material más reciente como “Where Are You?” o “Saviours Are a Dangerous Thing”, canciones que demostraron que The Chameleons todavía tienen algo qué decir y no viven atrapados en el pasado.
La conexión emocional entre banda y audiencia fue evidente durante canciones como “Soul in Isolation”, “Swamp Thing” y “Second Skin”, coreadas con la misma intensidad con la que fueron recibidas décadas atrás. Había generaciones distintas compartiendo el mismo espacio, todos unidos por canciones que siguen encontrando nuevas formas de resonar con el tiempo.
El cierre con “Don’t Fall” terminó de confirmar la vitalidad que todavía tiene The Chameleons sobre el escenario. No sonaron como una banda veterana intentando recrear viejos tiempos, sino como un grupo que todavía entiende perfectamente el poder de sus canciones. Antes de despedirse, agradecieron el cariño del público mexicano y prometieron volver pronto. En una época donde muchas reuniones se sienten vacías, ellos demostraron que todavía hay bandas capaces de hacer que el pasado y el presente convivan con absoluta naturalidad.












