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COBERTURA

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Lebanon Hanover: la satisfacción de verlos en el Pabellón Oeste

Fotos: crts.raw
Por Ernesto Olvera

Cold Tears Of An Angel fue uno de esos lanzamientos que nos presentaron a una nueva banda que no solo estaba flotando dentro de la nostalgia del pasado, los sintetizadores y el creciente furor por el post-punk y darkwave en la Ciudad de México, sino que las canciones tenían un trasfondo sumamente especial con el que difícilmente podían pasar desapercibidas.

Durante estos 10 años, el nombre de HOFFEN no solo ha llegado a varias partes del mundo, sino que también se ha reinventado con cada lanzamiento para mostrarnos un sonido mucho más vibrante y con un distintivo muy particular que sobresale dentro de todo lo que sucede actualmente en el género.

Esto en parte se debe a que la banda no ha descansado y se toma las cosas muy enserio: ya sea con un nuevo material, sencillo, cover o pasando tiempo en el estudio, siempre se mantienen activos tocando en vivo tanto en solitario como con otras bandas que han hecho que su presencia escénica se sienta más y más dominante.

Este fin de semana pudimos verlos en el Pabellón Oeste como uno de los actos invitados de Lebanon Hanover, con un setlist un tanto breve, pero con la suficiente consistencia para enganchar a oídos conocidos y extraños rumbo a lo que será su próximo material de larga duración.

Lo primero que puede venir a nuestra mente al escuchar el trabajo de HOFFEN es: post-punk, pero al igual que varias de las bandas que han citado a lo largo de los años como The Mission UK, en vivo su música adquiere unas dimensiones muy hermosas con las que no se quedan atrapados dentro de un mismo género, lo que francamente hace que crezca nuestra emoción por escuchar lo que estuvieron preparando en el último año para el álbum, La Geometría del Dolor.

Otro de los actos invitados de Lebanon Hanover fue Jim E. Brown; un artista y poeta originario de Manchester con un crudo sentido del humor que se describe a sí mismo como un “alcohólico con enfermedades degenerativas”.

Escénicamente, pueden venir varios nombres a la mente del universo John Maus y hasta el funado Ariel Pink; sin embargo, la propuesta de Jim E. Brown parece indagar en una narrativa mucho más profunda donde enfrenta sus experiencias personales por medio del sentido del humor. O tal vez, simplemente nos está tomando el pelo.

La presentación de Jim E. Brown en la Ciudad de México y Guadalajara coincidió con el lanzamiento de Dirt, su nuevo álbum, así que si se quedaron un tanto intrigados previo a la presentación de Lebanon Hanover, este es un buen momento para explorar un poco más su catálogo en Bandcamp.

Parece que ya pasó una eternidad desde el primer concierto de Lebanon Hanover en Ciudad de México, especialmente porque desde aquel Dada X 2012 se cruzaron varios lanzamientos, problemas con la visa, una pandemia y más problemas con la visa.

Por esa razón, una vez que Larissa Iceglass y William Maybelline tuvieron todo en orden, los hemos podido ver con lapsos más cortos en la era post-Covid: Primero en un venue en Naucalpan, luego en un atascado Circo Volador y ahora en su primer Pabellón Oeste concluyendo una extensa gira que los estuvo llevando por distintas ciudades del continente americano.

Verán, Lebanon Hanover nunca ha sido un proyecto expresivo en términos de “¿cómo la están pasando?”, “Son el mejor público”, “aplaudan”, etc. Sin embargo, es un proyecto donde las canciones le hablan directo a las emociones y al cuerpo para incitarnos a bailar en la oscuridad.

En los años que llevan juntos también ha evolucionado su sonido, pasando de los tonos opacos del post punk, darkwave, remixes a la italo-disco hasta la forma en que evocaron el encanto del neo-folk en el álbum Asylum Lullabies. Esta mutación también les ha dado la oportunidad de jugar un poco más con su desplazamiento sobre el escenario y el dinamismo que tiene Larissa y William al momento de compartir el micrófono.

Aunque hubo algunos detalles técnicos con el audio en canciones como “Ice Cave”, “Die World II” y “Alien”, el dúo se encargó de mantenernos bastante satisfechos al darle prioridad a los clásicos de su repertorio como “Saddest Smile”, “Kiss Me Until My Lips Fall Off” y hasta “Schwarzenegger Tears” (¡).

Curiosamente en esta presentación estuvieron ausentes las canciones de Asylum Lullabies, con  todo y que el álbum fue editado en 2025. Por otro lado, siempre es un placer escuchar en vivo “Sadness is Rebellion” como un recordatorio de la importancia que adquirió el nombre de la banda luego del lanzamiento de Why Not Just Be Solo, sin mencionar el himno “Gallowdance” que con el paso del tiempo parece sonar cada vez mejor.

Cabe mencionar que los conciertos de Lebanon Hanover también han evolucionado sin alterar su esencia natural. En este momento ya no hablamos de una banda del “nuevo post-punk”, sino de una banda que ha construido todo un mundo alrededor de su nombre, lo que en parte permite que William Maybelline se tome la libertad de inyectarle un poco de la intensidad que maneja sobre el escenario con su proyecto de EBM, QUAL, tal y cómo pudimos presenciarlo en el climax de “Come Kali Come”.

Lebanon Hanover es sinónimo de pasión y conexión. El dúo no intenta proyectar una imagen de glamour para quedar bien. Podrán amarlos o podrán tener sentimientos encontrados, pero resulta vital contar con un proyecto con estas características en un momento donde, con todo lo podrido que sucede a nuestro alrededor, podemos mantener el deseo de bailar con los ojos cerrados mientras suena “The Last Thing” y “Babes In The 80s”.

Es un hecho que esta no fue la última vez que los tendremos en nuestro país y, considerando que tampoco se toman mucho tiempo de descanso entre cada álbum, será muy interesante escuchar y descubrir lo que nos entregarán en el futuro.

Larga vida a Lebanon Hanover, Larga vida a HOFFEN. Larga vida a Jim E. Brown.

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