Fotos: Óscar Villanueva
En un abrir y cerrar de ojos nos reencontramos en una nueva edición del Tecate Emblema que, para ser sinceros, no pudo llegar en un ambiente climático más irregular que el que tenemos actualmente en la Ciudad de México.
Justo cuando todo lucía bastante soleado y castigador en el Autódromo Hermanos Rodríguez, pudimos ver algunos proyectos como Juan Duque y Anasof, quien recientemente tuvo oportunidad de colaborar en una versión al español de un clásico de The Cranberries, para luego seguirnos con Ivana.






Si bien las primeras horas del festival suelen estar enfocadas principalmente en actos pop de habla hispana, en esta ocasión su curaduría musical nos presentó artistas emergentes que realmente tienen una propuesta más que interesante que, en el escenario principal, nos fue acercando a la presentación de Orville Peck y Cazzu.
Para este punto, el clima ya estaba amenazando con transformarse en lluvia y con la aparición de Hercules & Love Affair se terminó de materializar en nuestras cabezas. Por fortuna, esta lluvia no fue algo torrencial como aquel Corona Lodazal que todos ustedes recordarán, lo que permitió que el ambiente de fiesta en el Park Stage estuviera lejos de apagarse con los clásicos de la banda de Andy Butler.







Aunque nos hubiera encantado ver un poco más de Bruses, desafortunadamente su breve empalme con Hercules & Love Affair no nos hizo las cosas tan accesibles para dobletear, por lo que nos quedamos en el Park Stage para ver al genial MIKA con una presentación llena de color, pasión y mucho amor.
Este espíritu festivo se fue por los cielos en el Dream Stage en cuanto apareció RuPaul con una selección musical que fue de la música disco a himnos de la década de los 80, convirtiendo la carpa en una fiesta que francamente no queríamos que llegara a su fin (habría estado increíble que hubiera sido la cabeza de este escenario).








Si bien el primer día del Tecate Emblema estuvo encabezado por Jonas Brothers y Louis Tomlinson, optamos por cerrar nuestro breve recorrido por el festival con LP ante una oleada de fans que no dejaron de corear cada una de sus canciones.´
El festival es una experiencia bastante amena y cómoda donde puedes moverte entre escenarios sin tanto problema, pero debemos reconocer que al final de todo el primer día nos quedó la sensación de que faltó algo más; un tipo de vacío inexplicable que esperamos se revierta el domingo.




















