7 de junio de 2012
Texto y foto: Anna Stephens (@stphns)
Lo que se supondría sería una noche de fiesta, baile y excelente música, fue en realidad una decepción.
Con la garantía de estar firmados por DFA –uno de los sellos más influyentes y de mayor curaduría de la industria musical–, Holy Ghost! subió al escenario de El Plaza con apatía y evidente nerviosismo, factores que se mantuvieron a lo largo de los cincuenta minutos que duró su presentación. Si bien el dueto de Nueva York cuenta con un primer álbum cumplidor y de canciones electropop pegajosas conocidas en México, no fue suficiente para levantar el ánimo del recinto capitalino que estaba medio vacío. Nick Millhiser y Alex Frankel estuvieron acompañados por otros cuatro músicos, quienes jamás lograron acoplarse y sonar como un buen combo en conjunto, tal vez por la inconsistente calidad del sonido.
En cinco años, Holy Ghost! cuenta con tan solo un LP y una docena de remixes para otros artistas. Situación que los hace tener un live act que apenas llega a 50 minutos y que cuestiona su lenta evolución como músicos.
No cabe duda que tal vez si Holy Ghost! se hubiera presentado en un escenario más pequeño ofreciendo tanto un live act como un DJ set (lo que ocurrió anoche en otro sitio, tras el fallido concierto) y el costo del boletaje hubiese sido un poco más real y accesible, entonces –y tal vez entonces–, hubiera sido una gran noche de fiesta… pero el hubiera no existe.







