Skip to content

COBERTURA

Ceremonia: Su debut con Animal Collective, Nicolas Jaar, Purity Ring y Justice

Por Liliana Ruiz-Healy
Fotos de Rodrigo Jardón

Un día mojado puede hacer que algunos no quieran salir de casa para nada, pero este no fue el caso de quienes estuvieron bailando humedecidos por la lluvia el sábado en Ceremonia. Unos buenos zapatos, impermeable y/o chamarra, eran suficientes para poder moverse y bailar entre el lodo y la lluvia.

¿Pero qué pasó con Xochimilco? Nunca nos enteramos del porqué del cambio de sede, pero este lugar, sin ser terrible, no era Xochimilco. Una de las cosas que nos tenía emocionados era ir a meternos a lo verde y no ver nada urbano, y en este lugar podías ver camiones estacionados, casas con su Rotoplas y el skyline de industrial de «Tolu York». Fuera de eso todo lo demás salió como esperábamos.

Los primeros en tocar fue el proyecto regio Mentira Mentira y su escandaloso garage, seguidos por el indie feliz de Little Jesus, una banda que a un año de haberse presentado en un escenario ha crecido y se ha convertido en una de las favoritas del DF. Simpson Ahuevo rapeó sin parar y por supuesto que tocó “Mextasis”, la canción más esperada que todos nos sabemos.

Del rap pasamos a la electrónica regional y con más gente frente al escenario, recibimos a Centavrvs, que nos hicieron entrar un poquito en calor dentro del frío y sorprendió a varios de los que estábamos ahí con el show que tienen montado en vivo. Psicodelia, folklore y un poco de cumbias fueron lo necesario para que todos se arrejuntaran e hicieran un poco de calor humano.

En el mismo escenario se presentaron  XXYYXX, Toro y Moi y Purity Ring, tres proyectos muy diferentes que recibieron a muchísimo público y que, además, empezaron a entonar la noche para los actos principales. Nicolas Jaar dio una presentación fuera de lo esperado y tomó por sorpresa a mucha gente que no estaba tan familiarizado con su música. Sus visuales hechizantes junto con sus bajas frecuencias, mantuvieron a todos atrapados subiéndonos y dejándonos caer al vació.

Animal Collective, la última presentación sobre este escenario también se llevó muchos aplausos y dejó varias bocas abiertas. Difíciles de entender, de escuchar, pero no de ver en vivo. Cuatro locos que simplemente hacen ruido, improvisan y se divierten. Una vez superado el trauma de la asimetría en sus canciones la gente se permitió enloquecer con ellos y los inflables en forma de boca que simulaban la portada del Centipede Hz, donde se proyectaron visuales psicodélicos y que sin duda alguna sumaron a la experiencia de Animal Collective en vivo. Ciertamente una presentación confusa pero bien lograda.

Del otro lado, el escenario Doritos, donde cuyo plato fuerte era el décimo aniversario de Ed Banger fue inaugurado por la música electro-cursi de Yesco, el otro proyecto de La Royale quien se acompaña de Juan Soto y Julian DiscoRuido! en el escenario. Ritmos que oscilaban entre el house, los 80 y el no wave son los que distinguen a Yesco, y siempre es refrescante ver como un joven productor ataca sus diferentes inquietudes musicales.

El segundo acto lo hizo el catalán BeGun y seguido por Club 303, quienes se encargaron de traer el rave noventero de regreso durante unos minutos. Sin duda Nosaj Thing fue de la presentaciones más interesante en este escenario. Mezcló sus propias canciones y otras de Flying Lotus, Aphex Twin y demás grandes del IDM.

Oneohtrix Point Never se encargó de hacer la noche más oscura y texturosa. Finalmente empezó el festejo de los 10 años de Ed Banger Records que dio inicio con Breakbot, quién no fue lo que muchos esperaban. Para empezar varios se molestaron porque el francés estaba haciendo un DJ set y muchos se esperaban un live act, aunque siendo honestos, ¿qué era lo que esperaban de su live act?, sinceramente fue una mejor decisión la del DJ set, aunque también haya dejado bastante que desear. Sin embargo no fue hasta que Busy P tomó su lugar que dio inicio el baile desastroso que llegaría a su fin con Justice.

Una fogata en medio del festival estaba prendida para aquellos que ya necesitaban descanso. Sin duda fue un día de baile que dejó a todos agotados. El primer festival de Ceremonia salió bien, pero esperemos que el año que entra, el clima este más a su favor, que la locación sea igual de magnífica como la pintaron inicialmente y todo salga como lo planeado ya que es un festival que seguramente puede crecer mucho más.

Volver arriba