Por Elizabeth Muñoz
Fotos Fresale
Mientras una noche lluviosa representó el humor con el que nos despertamos los mexicanos después de la noticia de que Donald Trump tomaba el puesto de Presidente de los EUA, Primal Scream se preparaba para salir al escenario y para hacernos olvidar por un momento la incertidumbre que invadían nuestros pensamientos.
«Movin’ on Up» fue la encargada de marcar el inicio de la noche, un fuerte comienzo que llenó de buena energía al Plaza Condesa que de inmediato se iluminó con la presencia de los integrantes. Aunque con una actitud mucho más apagada, a comparación de su presentación en el Corona Capital, Bobby Gillespie fue subiendo de intensidad conforme iba pasando la noche con «Where The Light Gets In», canción en la que la guapa Simone Butler toma el micrófono para reemplazar a Sky Ferreira, quien colaboró en dicho tema que forma parte de su nuevo álbum Chaosmosis.
Le siguieron «Jailbird», «Accelerator»,»(Feeling Like A) Demon Again»; para este momento Gillespie decidió abrir su corazón e interpretar la desgarradora «(I’m Gonna) Cry Myself Blind». ‘Good times don’t come easy, dreams don’t all come true The world looks like a prison when you’re stinging with the blues‘ cantó tiernamente mientras cerraba los ojos y se dejaba llevar por el dolor en sus versos que se extendieron hasta «Higher Than the Sun».

Ya con un Gillespie mucho más entusiasta se retomó el tema del personaje más odiado en estos momentos con «Swastika Eyes», tema que nos cayó como anillo al dedo y que al final alentó a todos a descargar su frustración con un grito al unísono que repetía ‘Fuck Trump, Fuck Trump, Fuck Trump, Fuck Trump’, voz que hizo que el líder por fin despertara completamente de su pequeña apatía… que en parte fue responsabilidad de la gran mayoría de los asistentes.
‘We’re going to have a good time, we’re going to have a party‘ fue la frase que anunció «Loaded» momento en el que todos se pusieron a bailar mientras cantaban ‘I don’t want to lose your love‘, lo que dio pie a «Country Girl» y «Rocks», con las que cerraron la primera parte de su set. Luego de un breve encore la banda reapareció en el escenario para despedirse con «Kill All Hippies» y «Come Together», que en estos momentos de la historia parece ser una ironía, pero que demostró que aunque los muros físicos y mentales nos separen la música siempre nos unirá.






