Fotos: José Ignacio Hipólito
Por: Ernesto Olvera
Ver a Pulp en vivo siempre ha sido una experiencia incomparable. Es un momento donde se genera una conexión directa entre la audiencia y todo lo que sucede sobre el escenario con uno de los mejores frontman de todos los tiempos.
Cuando la banda aterrizó por primera vez en la Ciudad de México en aquel lejano 2012 todo parecía un sueño. Era un momento donde todavía no teníamos una saturación de conciertos en la ciudad, así que tener a una banda como Pulp en el Palacio de los Deportes que, en ese momento venían frescos de su reunión, era un verdadero sueño.
Varios años después, Pulp retomó sus actividades con una gira que los trajo de regreso a la ciudad como parte del Corona Capital y, aunque su regreso era uno de los más esperados, es un hecho que el tiempo que tocaron dentro del festival nos dejó con una extraña sensación. SI, nos quedamos encantados y fascinados por volver a verlos sobre el escenario, pero nos merecíamos más.
Con eso en mente y después de dos años de esa presentación, la banda llegó con la primicia: Te Mereces Más Pulp. Y en efecto, no es una frase que se deba tomar a la ligera, sino que desde ese entonces ya parecía ser una sentencia de un momento histórico en la Ciudad de México, tanto para sus fans como para la banda.







Desde que tomaron el escenario del Palacio de los Deportes, pudimos ver a un Jarvis Cocker decidido a romper el récord del concierto más largo en la historia de Pulp, pues, recordemos que en aquella visita de 2012 fijaron una marca que no superaron hasta esta este año.
La emoción en las horas previas al concierto estaba canalizada en sonrisas alrededor del recinto, expectación, mercancía con bootlegs increíbles y clubes de fans intercambiando freebies que solo dejó en evidencia una cosa: en México existe un amor incondicional para Pulp, Jarvis Cocker y cada uno de los temas que fueron coreados a lo largo de la noche.
El concierto de Pulp en el Palacio de los Deportes estaba destinado a ser perfecto, es una banda llena de porte, elegancia, sensualidad, carisma y que de principio a fin expresa un respeto por sus fans donde los hace sentir incluidos entre pausas y hasta en el intermedio con un aviso de 15 minutos, ya que armaron una votación para ver qué canción queríamos escuchar: “Seconds” o “Bad Cover Version”.





Canciones como “Razzmatazz”, “The Fear”, “Acrylic Afternoons” y “Help The Aged” complementaron a la perfección los clásicos más coreados del setlist, así como la fiesta que se desató sobre y debajo del escenario con “Disco 2000”, “F.E.E.L.I.G.C.A.L.L.E.D.L.O.V.E.” y, por supuesto, ese hipnótico momento donde es imposible quitarle la mirada a Jarvis Cocker cuando interpretan “This Is Hardcore”.
La alegría y emoción también se transformaron en lágrimas. Y es que, genuinamente, la banda de Sheffield logra atraparnos en cada momento. Pulp nos abraza, nos hace bailar, nos enamora, nos hace cantar y, con cada uno de estos efectos, hacen que el boleto haya valido cada maldito peso (Ojo: no normalizamos los habituales costos inflados de Ticketmaster).
Cabe mencionar que después del intermedio volvieron con una hermosa versión de “Something Changed” y en este segundo bloque aparecieron otros himnos como “Mis-Shapes”, “Babies” y el indiscutible himno “Common People”, no sin antes darnos un cálido paseo por sus canciones más recientes como la potente “Begging For Change” del compilado de War Child y “Got To Have Love” del álbum More; siendo un momento donde pudimos reafirmar que el amor es lo único que se podía sentir y respirar en el recinto (bueno, así como un tufo de sudor y algo de la cerveza que salía volando).
Cuando llegó “A Sunset”, Jarvis mencionó que por lo regular en esta canción aprovechaban para despedirse y terminar el concierto, pero aún les faltaban dos canciones para superar la duración de su concierto más largo y obviamente no se iban a quedar con las ganas, así que la mencionada “Help The Aged” y la siempre adorada “Like A Friend” fueron las encargadas de cerrar con broche de oro este magnífico concierto de 25 canciones con 2 horas y 40 minutos de duración.
Al final, siempre tuvieron la razón: Nos merecemos más Pulp en nuestra vida.












