Por Kevin Zammit
El fin de semana tuvimos el placer de asistir al Primavera Sound en Barcelona, España, a uno de los festivales más importantes y de fama mundial, con propuestas musicales de ámbito independiente, artistas de renombre y para todos los gustos.
Después de 15 años de espectáculo, este año cabe destacar que la asistencia ha sido de lo más satisfactoria, agotando sus entradas meses antes de la fecha.
De forma paralela al festival, pudimos disfrutar también de conciertos gratuitos repartidos por la ciudad, además de una programación de lo más completa con charlas, conferencias, talleres, showcases, etc.
Miércoles 1
El primer día, provisto de conciertos gratuitos, la afluencia del público era verdaderamente notoria. Más que nada porque uno de los cabezas de cartel era nada más y nada menos que Suede que cerraba la primera noche del festival.

No antes sin mencionar a las bandas del día como Doble Pletina, El Último Vecino, Sr. Chinarro y unos magníficos Goat con sus extravagantes atuendos tribales, que consiguieron un calentamiento perfecto para lo que nos esperaba los próximos cinco días.
Pero si que cabe destacar que una de las razones más importantes del día era el regreso de Suede con un nuevo trabajo, que volvían tras un parón de 10 años para interpretar su Bloodsports donde además pudimos disfrutar de sus grandes éxitos.




De los más esperados de la noche, Tame Impala, a pesar de problemas durante su directo en cuanto al sonido que cayó varias veces, consiguieron caldear el ambiente con sus himnos más conocidos.

Un inciso de punk de la mano de los estadounidenses Beach Slang que nos deleitaron con un show de lo más intenso que nos dejó con ganas de más. Pero quisimos guardar fuerzas para bailar a ritmo de Battles, y esto solo acababa de empezar.



Radiohead comenzaba con un setlist un tanto plano aunque fueron in crescendo durante la noche, temas como “Creep” o “Karma Police” cantados al unísono con el público, demostraron su larga trayectoria y una gran profesionalidad musical. Otra de las bandas más esperadas del día fueron The Last Shadow Puppets, que con entrada triunfal prometía una puesta en escena de lo más prometedora, y así fue.



De vuelta a los escenarios con su nuevo trabajo The Hope Six Demolition Project, prometía ser lo que para mi fue una de las mejores actuaciones del festival. Respaldada de una horda de músicos a sus espaldas subía a la palestra con su saxofón y más guapa que nunca nos embelesó con un concierto de lo más mágico.

Pero una de las propuestas más cañeras de la noche fue Ty Segall, que comenzaba con una máscara como de costumbre, todo un showman que volvió locos a los asistentes entre pogos y un concierto para dejar agotado a cualquiera, con lo que nos despedimos del Primavera Sound oficial, para finalizar con el Primavera Sound en la ciudad.



Un año en el que el cartel consiguió conmovernos y emocionarnos, además de dejarnos exhaustos por completo al querer verlo todo por la gran calidad musical que nos brindó uno de los mejores festivales del mundo.





