Fotos: Oscar Villanueva
31 Minutos siempre ha tenido un recibimiento muy especial en México, pero tal vez nunca pasó por nuestra mente presenciar un concierto masivo donde la banda chilena fuera capaz de abarrotar el Zócalo de la Ciudad de México.
Los hemos visto en festivales como Vive Latino, Tecate Pa’l Norte y con residencias importantes en el Teatro Metropólitan; sin embargo, jamás pensamos que fuera posible verlos en el corazón de la ciudad ante un mar de gente que no solo contaba con personas que durante la adolescencia vieron su programa en el Canal Once, sino también nuevas generaciones y curiosos que simplemente se acercaron para celebrar a las infancias en pleno 30 de abril.



Podrá gustarles 31 Minutos o no; pero es un hecho que su nombre se ha convertido en un fenómeno cultural en toda Latinoamérica, con todo y que existen puntos donde su alcance no es tan abrumador como en México.
Uno de los momentos más especiales del concierto se dio desde temprano: la ovación colectiva se daba cuando la foto de sus personajes aparecía en la pantalla, pero se transformaba en abucheos cuando salía el logo del Gobierno de la Ciudad de México.
Y es que, en efecto: los conciertos gratuitos en el Zócalo pueden ser completamente cuestionables y no por los artistas, sino por la forma en la que operan nuestros gobernantes para querer tapar las crisis con acciones como estas, sobre todo en vísperas de un año más de la tragedia en la Línea 12 del Metro y el año que ha pasado del fallecimiento de dos reporteros en AXE Ceremonia, donde hasta la fecha no hay ni un solo detenido.



Es por cosas como estas, donde muchas veces es difícil emocionarse por completo en un momento que debería llenarnos de satisfacción, más cuando en esta ocasión el concierto estuvo pensado para reunir a familias enteras para celebrar a las generaciones que deben seguirse poniendo las pilas para disfrutar y cuestionar.
En cuanto a la experiencia escénica de 31 Minutos: no podemos negar que nos puso la piel chinita escuchar a miles de personas coreando sus canciones y sonriendo de oreja a oreja con la presentación que ofrecieron con todo y un entrañable homenaje a Juan Gabriel.


¿Sorprende que hayan abarrotado el Zócalo? Sí, pero al mismo tiempo no. El programa lleva 23 años de existencia y durante este periodo han pasado un centenar de cosas donde su nombre le ha dado la vuelta al mundo. Tan solo en 2025 rompieron récords en reproducciones por su aclamada Tiny Desk y, aunque muchos no tuvieran mucha idea sobre su concepto, esa sesión fue una gran carta de presentación.
El punto importante de 31 Minutos es que nos hicieron parte de una sesión musical donde su singular humor nos demostró que aún hay cosas bellas por las que podemos luchar en este mundo tan podrido. Aunque podemos disfrutar de conciertos gratuitos (o fondeados con impuestos) nunca debemos de permanecer indiferentes y es necesario cuestionar las acciones de aquellos que están en el poder.










