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NOTICIA

A 20 años de la muerte de Kurt Cobain

Descartes a Kant

Ana Cristina de Descartes a Kant

Hablar de Nirvana es contar una gran parte de mi vida. Crecí con ellos, forjaron mi gusto y pasión por la música, es por ellos que decidí dedicarme a esto y nada más. Me sentía inspirada con la historia de Kurt Cobain, en sus dificultades y en sus logros.

Aun con el trágico final, que en su momento yo era muy pequeña para asimilarlo, para entender el por qué alguien se quitaría la vida de esa manera. Cuáles eran sus demonios para terminar una carrera que iba en punta y por qué decidió privarnos de esa conexión única que estábamos descubriendo. Quizá sus letras revelaban pistas de ello y jamás me di cuenta. Realmente nunca llegué a comprenderlo pero lo único que nos conectaba era la música, eso es lo importante y es por ello que hoy en día seguimos recordándolo con mucha nostalgia.

Años después la vida me fue dosificando la realidad que jamás vería a mi ídolo de cerca, que tendría que conformarme con cualquier material que estuviera en mis manos, fue entonces que mi hermano y yo nos dedicamos a coleccionar con pasión. Cada disco o cassette de Nirvana que íbamos adquiriendo eran como un tesoro digno de un ritual de abrirlos con el mayor cuidado sin dejar rastros para guardarlos por siempre en la repisa.

Kurt Cobain

El intro de “Come as You Are” fue la primera melodía que toqué en una guitarra. Después sentí la suficiente curiosidad para tocar más canciones aunque tardé años en convencer a mi papá de comprarme una guitarra. Me inscribí a un instituto a pesar de saber que no aprendería lo que buscaba. Estaba tan obsesionada que mi maestro dejó de enseñarme Boleros para calmar mi apuro o tal vez, para atender a mis constantes quejas y el poco interés por su método de escuela. Un buen día llegó orgulloso en sorprenderme con “The Man Who Sold the World” y “All Apologies” versión Unplugged, canciones que no dejé de tocar por años.

Después por mi propia cuenta empezaba a aprender las demás canciones solo por el gusto de poder cantarlas, de sentir algo similar a lo que él sentía frente a miles de personas.

Los Quintillas eran lo básico y son el elemento característico del sonido de Nirvana que estoy segura, tanto a muchos como yo, fueron la herramienta para componer mis primeras canciones

Mi mayor placer era tocar “Smells Like Teen Spirit” junto a mis amigos y corear en unísono haciéndole honor a la angustia adolescente de la cuál hablaba. Poco tiempo después cumpliría una de mis metas que sería tocar en una banda canciones originales y por supuesto, covers de Nirvana. Les debo ese empujón por buscar mi identidad musical sin duda alguna.

De vez en cuando me pregunto qué sería de Kurt Cobain en estos tiempos, a veces lo imagino produciendo música con un sonido evolucionado pero característico; como un David Byrne mas disonante. A veces simplemente como un músico retirado y muy respetado dedicado a su hija, satisfecho con el legado que dejó atrás. Me gusta imaginar todas las posibilidades posibles aunque siempre termino imaginando en que si existe un cielo o un lugar en donde al final todos los seres nos reunamos y así conocer a mi ídolo de tantos años Kurt Cobain para preguntarle un sin fin de cosas pero también para agradecerle los buenos recuerdos.

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