Hace poco me dijeron que a todos nos gusta la oscuridad, pero una vez que habitamos en ella podemos perdernos en su inmensidad, en ese vacío que absorbe toda energía a su paso. Y creo que el post punk ha encontrado un gran balance en ella. Gracias al algoritmo de Facebook me encontré con uno de los himnos de este año, “Ya no hay verano” de Depresión Sonora, y decidí adentrarme al mundo del post-punk español.